Dónde estoy

 Me presento.

Soy Jaime, y esto es un espacio en el que voy contando historias que van asomando de entre los libros que consulto en la aventura de descubrir mis raíces.


¿Qué encontrarse aquí?

Antes de contestarle, permítame reconocerle el buen gusto al haber llegado hasta este espacio. No cierra en vacaciones, con lo que puede regresar siempre que lo desee.
Se trata de un espacio que he querido centrar en Cangas y en historias de familiares directos para no desvirtuar en demasía el hilo conductor del sitio. Básicamente es un viaje por mi historia familiar. Tan atrás como me sea posible llegar. Obviamente estarán los imprescindibles, sin los que yo no podría estar escribiendo estas líneas, pero también habrá hueco para quien, ejerciendo mi derecho de admisión y sin que su aparición en este blog me desvíe del tema principal, considere que merece mención en él.

¿Cómo empecé?

Un buen día decidí indagar en mi genealogía. Mucho antes de colaborar con una empresa de servicios genealógicos. Y así, de esa forma tan sencilla, fue como conocí a Don Jesús.
Celoso de sus libros parroquiales, los guardaba en su despacho en un armario de madera y cristal. Sin llave pero más cuidados y protegidos de lo que estarían en la mejor de las cajas fuertes.

— Sin problema, —dijo cuando le planteé mi idea de escarbar en los libros una hora al día.

Esa hora se alargó casi cuatro años. Fue como empecé este viaje al pasado, a conocer, a descubrir nombres, fechas de familiares y el largo camino recorrido hasta mi. También fue la forma como conocí al hombre que habitaba tras el alzacuellos. Una persona formidable, que según las visitas que tuviese que atender, desgranaba más o menos historias. Como la de aquel cura joven que había estado en África con los Masái… Mil conversaciones a aprovechar. No hacerlo, no aprender de ellas era algo difícil. Su talante, su cercanía, su disposición por facilitarme un trabajo que muchos otros niegan antes si quiera de escuchar, de oir la petición… las puertas, los pasillos, los atajos que se fueron abriendo y que, aunque nunca lo reconociese, difícilmente lo hubiesen hecho de no ser por su mediación.

Siempre le estaré agradecido. Las horas compartidas, los días en los que, en lugar de perderme entre papeles, pasábamos la hora charlando, sus palabras en el bautismo de mi hijo y, en cierta medida, por su amistad.

Así se empezó a gestar todo este blog.

Paralelamente, realizo investigaciones genealógicas, principalmente en Galicia.

Ahora que, igual, no es la bio al uso que uno esperaba encontrar.